Oscar Rafael
Vásquez Moreno
1949 - 2002
 


Santiago Pol
Intereses compartidos

Víctor Hugo Irazábal
Amigo leal y consecuente

Alberto Márquez Un lector exigente y gente

Felipe Llerandi
Talento compañero

Luis Angel Duque Oscar el
impecable

Jaime Bello-León Creatividad y maestría

Carolina Arnal
Oficio de compromiso radical
       

 

"Mi amistad con Oscar Vásquez comienza en 1966 en el Taller de Arte Experimental. El Taller lo había organizado Víctor Valera. Nos conocimos peleando, tuvimos varios encontronazos. Luego de estas pequeñas diferencias nos unió una larga amistad. De los participantes del Taller, Oscar, Santiago Pol y yo comenzamos a entrenarnos en diseño. En el taller trabajaba Jaime Valencia, un señor muy habilidoso, un publicista que nos enseñó trucos de imprenta.

Paralelamente yo entré a trabajar en el Bloque de Armas diagramando la revista Bohemia, mejor dicho "tirando la parada". En el día yo hacía que trabaja e iba calculando los textos, en la noche Oscar me ayudaba a componer las páginas. Se podría decir que me daba clases de diagramación y en un acto muy noble, para que no perdiera mi trabajo, hacíamos la revista. Teníamos como referencia la revista alemana Twen. Recuerdo una vez que me encargaron unos mapas de la Guerra de Vietnam.

Yo le conseguí a Oscar la oportunidad para que trabajara en la revista Momento. Luego de probar, determinó que no le interesaba la publicidad ni las revistas comerciales. Fue cuando decidió dedicarse al diseño institucional y al diseño editorial cultural.

Estando en el Taller Experimental nosotros tomamos la embajada de Brasil protestando contra la Bienal de Sao Paulo. En aquella época había una represión artística y desde Europa se hizo un boicot mundial a la Bienal. Parte de esta acción fue impedir la inauguración en el Museo de Bellas Artes de la exposición Las Joyas de Dalí. Nosotros le pusimos el candado al museo y esa misma tarde tomamos la embajada. Esa acción sirvió para que Venezuela retirara la obra que iba a enviar. Eran acciones políticas ligadas al mundo cultural.



Cartel Cristo Astronauta. Ateneo de Caracas, 1972

Cuando tuvimos el Taller Doce, Miguel Otero Silva nos ofreció mudarnos al Ateneo de Caracas. El compromiso que teníamos con el Ateneo era hacer el diseño gráfico de la programación que ellos tuvieran. Es cuando comienza a hacer carteles de teatro, recuerdo en especial el de una obra que dirigía Carlos Jiménez, Cristo Astronauta.

Otro proyecto en el que trabajamos juntos fue el Paquete erótico, en los 80 con un grupo que llamamos Contracorriente (manifestaciones artísticas que no tuvieran espacios expositivos), en los altos de la Sala Ocre en Sabana Grande. Queríamos recoger la memoria erótica en Venezuela, en toda su amplitud, desde las manifestaciones de poetas, escritores, ensayistas, pintores y escultores, hasta la memoria popular escrita: los chistes eróticos, los papelitos que circulaban por las oficinas, las pintas en los baños. Oscar fue el encargado de hacer el empaque en el que consistía el "paquete" erótico, donde se metieron infinidad de hojas individuales reproducidas en multígrafo, llegó a pesar 5 kilos de papel. También fue el responsable del montaje de la exposición. Santiago hizo el cartel.

Oscar era el único que veía mis trabajos, a parte de mi esposa, antes de hacer las exposiciones. Hacía apreciaciones muy sinceras y críticas. Decía cosas como "eso es un mogroño, no me enseñes eso", también usaba la frase "ese es un carreta" por decir echar carro, embarcar. Fue un hombre leal y consecuente. Era un hombre muy sincero y consecuente con sus principios. No era un tipo fácil. Si te abría esa rendija de la amistad, era un privilegio.

Aunque no trabajó dando clases Oscar representó una escuela en si mismo. En su paso por Fundateatro, la Galería de Arte Nacional, Maraven o ABV su orientación crítica y especializada llegó a gente como Horacio Guía, su hermano Marcos, Waleska Belisario, Carolina Arnal, Tita Madriz."

























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