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"Cuando entré a trabajar en la Galería
de Arte Nacional con Oscar como jefe me sorprendió
encontrar en la planera muestras de cuatricromías
en todos los papeles disponibles de la imprenta. Con
esto aprendí el oficio de investigar y experimentar
con las posibilidades de los materiales. Oscar conocía
profundamente el oficio de la imprenta.
Asumía los proyectos como un
compromiso radical y se involucraba más allá
del mero trabajo para el cual lo habían llamado.
Esto sucedía por ejemplo cuando le enviaban textos
para diseñar que no estaban bien redactados.
En vez de resolver y diagramar, lo que sería
un asunto superficial de "embellecer" un escrito,
lo devolvía. Esta actitud le costó muchos
pleitos pero siempre estaban ligados al sentido de excelencia
en su trabajo.
Recuerdo una vez que le pidieron hacer
un set de televisión para el noticiero estelar
de Venezolana de Televisión. No sólo se
limitó a hacer un diseño del mobiliario
y los colores de fondo, sino que propuso cambios sustanciales
en el movimiento de las cámaras para conseguir
más dinamismo en la imagen. Esta propuesta tuvo
mucha resistencia en el canal por la novedad que implicaba.
Al final este set sólo salió al aire una
vez.
Felipe Llerandi se lo llevó
a trabajar a Maraven y esa figura de un diseñador
para la parte institucional no cuadraba en los organigramas
funcionales de la petrolera. De hecho muchas cosas de
las que ellos hacían les resultaban a los gerentes
muy difícil de evaluar. De esas historias de
lo contradictoria que puede ser la percepción
del diseño, recuerdo un caso que le pasó
trabajando allí en 1983. Oscar diseñó
uno de sus carteles plegables impreso con el fondo por
un lado amarillo y por el otro rojo (los colores corporativos
de la empresa) a través de los pliegues se veía
el color del fondo de atrás. Era una campaña
interna donde el eslogan era "Maraven somos todos".
A uno de los gerentes le pareció que era muy
ostentoso y lo mandó a recoger a pesar de que
se le explicó que había sido un impreso
muy económico porque sólo se usaron tres
tintas. Ese mismo año ese trabajo fue merecedor
de un premio en la III Bienal de carteles de la Biblioteca
Nacional. A los pocos días estaban otra vez las
dependencias de Maraven forradas de arriba a abajo con
el cartel."

Cartel Maraven somos todos. Gerencia de Relaciones Públicas
de Maraven, 1983
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