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Carmen Alicia Di Pasquale]
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Alvaro Sotillo

Alvaro Sotillo recibiendo el Premio Gutenberg
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Para
Gabriela…en reconocimiento a su apoyo e infinita energía
Huellas impresas: en torno al premio Gutenberg 2005
Por Carmen Alicia Di Pasquale
Algo
que rechazo cada vez más es “la buena idea”,
esa cosa destellante de la que se nutre la vanguardia radical al querer,
por todos los medios, separarse de la tradición.
No es un gesto de brillantez individual sino la conciencia del estado
de la tradición lo que te permite intuir cuál sería
un posible próximo paso encadenado a lo anterior, es decir,
un
avance pautado por el paradigma.
Álvaro Sotillo, Caracas 2002
(Archivo de entrevistas de Cadp)
Una
mirada válida y oportuna en esta ocasión sobre el trabajo
de Sotillo estaría inscrita en la relación con la tradición,
una relación de tipo referencial que insiste en rendir cuenta del
origen de los eventos. Sin embargo, no se trata de una relación
nostálgica con el pasado, puesto que está interpelada por
la innovación.
Las constantes referencias a lo dicho por Leufert, a algún gesto
de Gego o la complicidad gráfica con el humor de Nedo las escuchamos
y vemos en muchas conversaciones y trabajos de Sotillo. Los artistas y
diseñadores llegados al país luego de la segunda guerra
mundial se convirtieron en las referecias inmediatas del joven Sotillo,
aquel que se formaba en la década del 60. Todavía hoy, luego
de más de treinta años de trabajo consolidado, reconocido
por unas 20 premiaciones internacionales y por los esfuerzos nacionales
en la promoción del diseño(1), se le hace imposible pensarse
a sí mismo como un talento aislado, como un ingenio desconectado,
surgido ex nihilo, o surgido del esfuerzo ensimismado.
Al reconocerse su trayectoria a través del premio Gutenberg, prefiere
decir que Alemania ha reconocido los frutos del traslado de la tradición
europea del oficio a Venezuela. Para él es obvio que se trata de
lo hecho en el país, de la recepción del diseño en
Venezuela, de la cosecha del ambiente creado por los maestros como el
americano Larry June, el lituano Gerd Leufert, la alemana Gego, el italiano
Nedo M. F., el holandés Connelis Zitman y la inteligencia y generosidad
ejercida desde la institución por el venezolano Miguel Arroyo y,
en general, aquellas instituciones y personas que fueron receptivas con
la nueva disciplina del diseño, en un país que aspiraba,
desde la década del 40, a un proyecto modernista.

Pero hemos dicho que el apego a la tradición está, en este
caso, transitada por la innovación. La tradición obviamente
es el esfuerzo acumulado, lineal o superpuesto, causal o fractal, de las
disciplinas humanas. No hay tradición en la naturaleza. Pero la
tradición también está definida por aquellos eventos
que se destacan, que se recortan como modelos, como paradigmas elevados
a la condición de referencia.
¿Habría que aclarar que la tradición no excluye la
innovación, y que, por el contrario, ambas ideas se solicitan mutuamente?
Luigi Pareyson, teórico de la estética(2), da por sentada
la mutua referencia, haciendo de la postura de Sotillo algo común:
Nadie pone en duda que la tradición y la innovación,
incluso aunque parezcan contrapuestas violentamente, están
unidas por una solidaridad originaria y profunda. Es en virtud de
la innovación que la tradición no sólo nace sino
que también se mantiene.
Innovar sin encadenamiento, sin referencialidad, es construir en el vacío;
la buena idea a la que se refiere Sotillo es una mera ocurrencia.
Su ejecución produce, ciertamente, novedad, pero intrascendente.
Lo novedoso se consume agitadamente, sin producir un real desplazamiento
de la tradición. Al tratar de sustituir lo anterior, lo pasado,
lo que describe como “caduco”, la novedad tacha con arena,
cubre sin fuerza. La tradición solicita la innovación porque
requiere la generación de modelos, en palabras de Pareyson, generación
de “ejemplaridad”. La tradición, a través de
la innovación, se re-produce a ella misma.
Pero todavía se podrá decir que la nostalgia, definida de
manera cómoda como cualquier apego al pasado, contradice la necesaria
anticipación que requiere, por ejemplo, el diseño, como
fórmula de actualización de códigos o posibilidad
de sincronización con la velocidad en la que se desplazan.
¿Cómo actúa la referencia en una disciplina que se
debe a la renovación de los códigos, a la actualización
y la incorporación de nuevas maneras de lectura, por ejemplo? En
la relación tradición-innovación existen acentos.
El acento puesto en la tradición implica la nostalgia, y puesto
en la innovación implica la novedad, es decir, la superación
de la tradición por la negación. Pero situado en la propia
relación, sin discernimiento excluyente y sin afán de sustitución,
implica la re-novación de los trayectos, la re-visión de
lo alcanzado, la re-semantización del sistema de significado(s)
estable(cidos).
Renovación de los trayectos en virtud de la atención a la
manera en que se hace el diseño y a las posibilidades de armar
otros campos de acción(3); revisión de lo alcanzado porque
en cada propuesta vemos la separación de la estrategia formal anterior,
por ejemplo, un desplazamiento en la aprehensión de los códigos
formales de un libro(4); resemantización del sistema de significados
porque al estar frente a problemas con fuertes parámetros clásicos,
éstos son cuestionados en su funcionalidad y su verdadera vigencia(5).
Esta, pensamos, es la postura de Sotillo, dicha expresamente e implicada
en sus trabajos.

En Venezuela, el trabajo de Sotillo, a través de la dinámica
de sus planteamientos y reflexiones acerca de lo que es un libro, las
exploraciones tipográficas y el manejo de los contenidos, genera
ejemplos, modelos de diseño editorial, puntos de sustracción
de la tradición y adición de nuevas posibilidades.
El premio Gutenberg ciertamente es símbolo de la tradición,
pero no premia la continuidad repetitiva, sino su continuación
en el aumento de la realidad, de los ejemplos que la componen, del desplazamiento
que genera o alimenta la tradición, del seguimiento de las huellas
impresas sobre diferentes materiales en diferentes lugares y con distintos
sellos.
El
jurado del premio Gutenberg de la ciudad de Leipzig al reconocer a Jost
Hochuli en 1999 dijo:
With his work he shows what room for creative play there is to
explore between tradition and innovation.
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1.
Sotillo es miembro fundador de la Escuela de Comunicación Visual
Prodiseño (1990). Se desempeña como asesor del Centro de
Arte la Estancia, institución dedicada, en su planteamiento original,
a la promoción e inserción del diseño gráfico,
tridimensional y la fotografía (1993-1999)
2.
En Conversazioni di estetica Cap. 3: “Tradizione e innovazione”.
U. Mursia & C.. Milano: 1966 (P. 25). Traducción nuestra.
3. Ictiología Marina fue el primer libro de contenido
científico sometido a la disciplina del diseño.
4. No hay semejanzas estilísticas entre los libros diseñados
por Sotillo. La serie “Libros de viajeros” ( El llano,
Islas de Venezuela y La Gran Sabana) no tiene continuidad
formal con libros como Misión secreta a Puerto Cabello y viaje
a Caracas en 1793. Y todos son cercanos en el tiempo, continuos.
5. Las ediciones (primera y segunda) del Diccionario de Historia de
Venezuela, cuestionaron el aspecto visual convencional del diccionario.
6.
En
http://www.microsoft.com/typography/links/Event.aspx?EID=7
http://www.hyphenpress.co.uk/news/news
1.html
Bajado de la red el 29.11.2004
©
Carmen Alicia Di Pasquale, 2005 |